2011 – 2026

Voluntarios por el Arte

“Un día jueves 29 de septiembre de 2011, hace 15 años, a las 2:00 p.m., en la Biblioteca Jesús Balseiro de El Centro Español, San Salvador, un grupo de amigos colegas artistas visuales y soñadores, sembró la semilla de un sueño que fue tomando forma “poquito a poquito como crecen las hojas de los árboles…” cuenta Salvador Llort.
“Dijimos: hagamos un grupo que no sea una ONG y que no tenga una Junta Directiva ni organigrama, que no reciba ni maneje fondos de nadie y que sea un grupo gestor cultural. Un grupo en el cual hagamos uno o máximo dos proyectos anuales de CALIDAD”.
Y es así como nace Volarte en el 2011, como una iniciativa de Salvador Llort, Mariana Peraza, Mauricio Mejía, María Elena Palomo, Carlos Ruiz Imery y Giovanni Gil, un grupo de artistas con un profundo interés altruista de fortalecer a la comunidad de otros artistas emergentes en El Salvador y a la vez formar lazos para impulsar y enriquecer la cultura en la sociedad.
Las metas prioritarias de Volarte son: rescatar la importancia del dibujo, la creatividad, el color y el rigor de la técnica con los artistas estudiantes, emergentes y establecidos.
Ante la ausencia de Galerías de Arte, poder dar a conocer las obras de los artistas con soluciones creativas.
“Si el pueblo no tiene acceso al Arte, Volarte le lleva el Arte al pueblo”.
La visión de Volarte es “Desarrollar y ejecutar constantemente proyectos novedosos que involucren a todas las generaciones de artistas, beneficiándolos económicamente y cuyo trabajo a la vez ayude a enriquecer culturalmente a otros sectores de la sociedad”.
Con estos proyectos, Volarte quiere dar a conocer a los artistas y sus obras en todos los segmentos de la población, con obras asequibles, con un Catálogo Digno documentando
en él la información del artista y presentando sus Obras Originales Únicas. Exponiendo sus obras de una forma diferente y creativa en lugares públicos de fácil acceso.
Uno de los objetivos de impulsar las obras de arte, es utilizar materiales económicos y duraderos. Logrando así definir un solo precio para todos los artistas participantes. De esta manera el monto total es atractivo y viable de patrocinar, tanto para la empresa privada como para las personas que desean adquirirla. Considerando también la fuerte inversión del patrocinador en múltiples valores agregados del proyecto total.
Buscamos conseguir una curaduría razonable de las obras con el patrocinador y que cada año obtengamos un nuevo patrocinio de nuestro proyecto, generando así continuidad y un aporte cultural relevante a nuestra sociedad, porque en Volarte creemos que “El Arte y la Cultura son el mejor adhesivo para una sociedad en Paz”.
En estos 15 años todo esto se ha logrado gracias al arduo trabajo de los seis colegas artistas Voluntarios por el Arte de VOLARTE, quienes además de trabajar en sus obras, hogares, etc., entregan su valioso tiempo sin recibir NADA material a cambio, pero con un gozo inmenso al palpar el entusiasmo y progreso de todos los artistas participantes y la satisfacción de los que las contemplan.

Mensaje de Nuestro Presidente

Queridos clientes y amigos

En Davivienda celebramos los 15 años de VOLARTE, reconociendo en este
recorrido una historia construida con visión, constancia y el firme compromiso de apostar por el talento y contribuir a la construcción de una cultura de paz.
El arte tiene la inigualable sensibilidad y capacidad de transformar nuestra realidad. Es un motor de desarrollo social y humano que nos ayuda a observar los desafíos del entorno de una forma diferente, estimula nuestra creatividad y nos hace más empáticos, y todo lo anterior, en concordancia con nuestro
propósito superior: “enriquecer la vida con integridad”.
Ese es el camino que ha trazado VOLARTE a lo largo de estos años: un camino donde el arte ha sido el punto de encuentro, pero también, la inspiración del alma para construir legado, fortalecer la identidad cultural y abrir nuevos espacios para que el talento salvadoreño evolucione y trascienda. Lo que inició como un sueño impulsado por la pasión, hoy es un colectivo inclusivo de grandes artistas plásticos en tres dimensiones: maestros, emergentes y estudiantes; convirtiéndose en un referente para las nuevas generaciones.
Este catálogo es reflejo de esa trascendencia de expresión artística. Reúne a 52 grandes talentos que, a través de su obra, han dado forma a una historia colectiva marcada por la disciplina, la sensibilidad y la búsqueda constante de nuevas formas de expresión.
Cada pieza es una invitación a ver, sentir, vivir y conectar, pero también es testimonio del valor de creer en el proceso creativo y en su capacidad de generar transformación.
En Davivienda, creemos en el talento, en la creatividad y en la importancia de generar oportunidades que impulsen el desarrollo de las personas, empresas y de la comunidad donde tenemos presencia. Creemos en el progreso que se construye de manera integral, promoviendo la práctica de valores humanos universales, donde la cultura y el respeto tienen un rol esencial en la forma en que nos entendemos, nos conectamos y avanzamos como país.
Por eso, acompañamos a VOLARTE con una convicción clara: apoyar el arte es también contribuir a la construcción de un país más próspero e incluyente, donde cada artista tenga la posibilidad de expresarse, crecer y dejar huella. Hoy, este aniversario además de celebrar lo alcanzado, celebra el sueño que lo hizo posible, el compromiso que lo ha sostenido y el futuro que promete continuar enalteciéndolo.
Expresamos nuestro reconocimiento y admiración a los 256 artistas que han participado a lo largo de esta historia y a quienes forman parte de esta icónica colección. Gracias por aportar su mirada, por enriquecer nuestra cultura y por recordarnos, a través de la obra de sus manos, todo lo que somos capaces de construir cuando el talento se convierte en acción y en legado.
A quienes hoy recorren las páginas de este catálogo, más que una invitación, les proponemos una experiencia: detenerse, observar y dejarse inspirar con lo que evoca esa obra que conectó en su interior. Además de arte, en esta colección encontrarán historias, perspectivas y una forma de ver el país a través de los ojos de quienes lo crean todos los días.
En Davivienda reafirmamos nuestro compromiso de continuar impulsando este legado, convencidos de que cuando el arte encuentra propósito y respaldo, su impacto no sólo perdura, sino que además evoluciona y transforma el futuro.

¡Muchas felicidades al colectivo VOLARTE!
Disfruten de esta colección,
Gerardo J. Simán
Presidente Ejecutivo

Quince años de trabajo colectivo, experimentación y comunidad artística.

Volarte

VOLARTE —Voluntarios por el Arte— celebra quince años de trabajo dentro del contexto artístico salvadoreño. Desde sus inicios, más que un grupo cerrado, se ha configurado como un espacio abierto de encuentro intergeneracional, donde artistas de distintas trayectorias dialogan, comparten experiencias y producen desde la práctica colectiva.
Uno de los aportes centrales del colectivo ha sido su modelo horizontal de trabajo, basado en la retroalimentación entre artistas con mayor experiencia y creadores emergentes. Este intercambio no responde a una lógica académica rígida, sino a una dinámica de convivencia, aprendizaje y discusión libre sobre procesos, lenguajes y preocupaciones personales. De este modo, VOLARTE ha funcionado como un espacio de aprendizaje vivo, donde el conocimiento se transmite desde la práctica y la experiencia directa.
En sus primeros años, el colectivo centró gran parte de su trabajo en las técnicas de grabado, aprovechando los talleres del CENAR no solo como espacios formativos, sino también como lugares de producción real de obra, donde el proceso técnico y la exhibición estaban estrechamente vinculados.
Con el tiempo, el colectivo amplió su interés hacia el dibujo y la acuarela, medios que permitieron una mayor libertad expresiva y una aproximación más directa a lo cotidiano, lo íntimo y lo narrativo.
Entre las iniciativas desarrolladas a lo largo de estos años pueden mencionarse cinco proyectos relevantes: “Bajo Presión”, realizado entre 2012 y 2016 durante el Mes del Grabado, con el apoyo del CENAR (Centro Nacional de Artes) y el MUNA (Museo Nacional de Antropología); “Primer homenaje a nuestros artistas prehispánicos de El Salvador”, presentado en 2013 y 2019, con el apoyo del MUNA; “Inspiraciones del Alma”, desarrollado desde el 2016 hasta el 2025, con el apoyo del Banco Davivienda; “La celebración del artista plástico de El Salvador”, realizada el 22 de marzo de 2017, con el Museo de Arte de El Salvador y Cerveza Suprema; y “Arte en el Parque”, llevado a cabo entre 2019 y 2024, con el apoyo de FUNDAPARC.
Todos estos proyectos han funcionado como plataformas de visibilidad tanto para artistas jóvenes en sus primeros pasos como para artistas con mayor trayectoria que han encontrado en el colectivo un espacio alternativo al circuito institucional tradicional. Este trabajo ha sido posible gracias a la gestión de un grupo integrado por Mariana Peraza Cisneros, Mauricio Mejía, María Elena Palomo de Mejía, Carlos Ruiz Imery, Giovanni Gil y Salvador Llort, así como al apoyo del Banco Davivienda. Las exposiciones no han estado unificadas por una temática estricta; por el contrario, se ha privilegiado la libertad de cada artista para abordar los temas que considera relevantes, reforzando la pluralidad, la convivencia y la diversidad de miradas como valores centrales.
Otra acción importante ha sido el uso del espacio público como lugar de encuentro con nuevos públicos. Gracias al apoyo del banco, varias exposiciones trascendieron la sala expositiva para presentarse en formato de gigantografías en el parque Las Fuentes Beethoven, acercando el arte a miles de  automovilistas, transeúntes y comunidades cercanas que no necesariamente suelen frecuentar museos o galerías. Estas iniciativas evidencian el interés del colectivo por reducir las distancias entre el arte y el público.
Además de su dimensión formativa y expositiva, VOLARTE ha desarrollado un modelo que reconoce el valor del trabajo artístico: las obras producidas son adquiridas por el patrocinador y cada artista recibe una retribución económica igual para estudiantes, emergentes y establecidos.
Este gesto ha sido clave para dignificar la práctica artística, especialmente para creadores jóvenes que comienzan a insertarse en el medio profesional. Para muchos de ellos, VOLARTE ha representado un primer punto de partida: la posibilidad de exponer por primera vez, vincularse con otros artistas e instituciones y aproximarse al funcionamiento del circuito artístico local.
En este sentido, la colaboración con el Museo de Arte de El Salvador (MARTE) se inscribe dentro del compromiso institucional del museo por promover, visibilizar y apoyar iniciativas que abran espacios para artistas jóvenes, así como por fortalecer la difusión, el registro y la memoria de las artes plásticas en el país. Este acompañamiento forma parte de la responsabilidad del museo con el gremio artístico y con la sociedad salvadoreña, entendiendo que el desarrollo del arte local requiere plataformas de encuentro, investigación y circulación de las obras.
Un elemento fundamental en la consolidación del colectivo ha sido la producción sistemática de catálogos año con año, concebidos como estrategias de documentación, archivo y memoria. Estos registros permiten dar seguimiento al trabajo del colectivo y evidencian el inicio de la trayectoria profesional de numerosos artistas, constituyendo hoy un valioso testimonio del desarrollo de prácticas artísticas y redes de colaboración en el contexto local.
La exhibición actual incorpora esta dimensión documental desde la museografía, destinando un espacio para la lectura y consulta de los catálogos producidos a lo largo de estos quince años.
Asimismo, en diálogo con el equipo educativo del Museo de Arte de El Salvador, se ha propuesto una mesa central como espacio de encuentro, cocreación y mediación, activando la exposición más allá del recorrido tradicional e integrando al público en dinámicas de diálogo y aprendizaje compartido.
A quince años de su fundación, VOLARTE se entiende como un proyecto vigente gracias a su flexibilidad, apertura y compromiso con el aprendizaje colectivo. Su historia no se define por una estética única ni por una línea curatorial cerrada, sino por la constancia de un espacio donde crear, compartir, documentar y crecer ha sido siempre el objetivo principal.

Jaime Izaguirre
Director Artístico
Museo de Arte de El Salvador